miércoles, 13 de abril de 2011

REALIZACIÓN DE UNA BUENA DIETA

Autores:

Martínez Ramírez Daniela
Juárez Díaz Diana Miriam
INTRODUCCIÓN
Las dietas se han considerado comúnmente como un método para bajar de peso;  sin embargo, cuando hablamos de dieta no sólo nos referimos  a ello, sino que también a la prevención y/o tratamiento de una enfermedad cualquiera. Además de que contribuye a una mejor calidad de vida si ésta es adecuada y vigilada por un especialista en nutrición.
Así, podemos decir que la dieta es el conjunto de prácticas alimentarias a las que una persona debe someterse para llevar a cabo todas las funciones requeridas por el organismo y cumplir con las necesidades básicas del ser humano. Todo esto, depende de las características del mismo: sexo, edad, talla, estatura, etc.
Al integrar una dieta, se debe de conocer primeramente a la persona, el estado en el que encuentra, los requerimientos necesarios (depende de las características anteriores), los factores que lo rodean, a partir de un historial clínico.
De ésta manera, se pretende que el individuo conociendo todo lo ya mencionado, aprenda a saber cómo seguir una dieta adecuadamente para evitar algún problema de salud, ya sea física o mental.


ANTECEDENTES
DIETA EMPÍRICA

Durante este período “se encontraron documentos que citaban algunos de los hábitos de alimentación que figuran las obras de Homero y los aforismos de Hipócrates, escritos hace más de 2400 años. Por estos documentos clásicos se sabe que los griegos comían tres o cuatro veces al día; es decir: el desayuno, la comida de medio día, la merienda, que en algunos casos se suprimían, y la cena que hacían por regla general entre invitados”. (Olascoaga, J. 1987).
“Por los aforismos de Hipócrates se sabe que ya se tenían conceptos claros en cuanto a la cantidad, la calidad y la adecuación de los alimentos, al estado de salud o de enfermedad. Sin conocer la composición química, y fundado solamente en la observación, afirmaba Hipócrates que los caracteres externos de los alimentos no eran una guía segura para juzgar sobre el valor nutritivo, porque ese valor cambia en relación a los caracteres de la región en que se producen los alimentos”. (Olascoaga, J. 1987).
En Grecia “les interesaba precisar si conviene dar porciones iguales o diferentes de alimentos en las diversas comidas del día, y si las cantidades deben ser grandes o pequeñas en cada ocasión. Señalaban que en todos los casos hay que tener en cuenta los hábitos de alimentación, las estaciones del año, el país y la edad de las personas. Los griegos concedían importancia al aire como elemento nutritivo, indispensable para la vida y la salud, porque no es posible vivir en ausencia de este elemento gaseoso”. (Olascoaga, J. 1987).

DIETA CIENTÍFICA
Durante esta etapa, “se descubrió el yodo (Curtois, 1811), la composición química de las grasas (Chevreul, 1816) y la síntesis de los polipéptidos (Fisher, 1901)”. (Olascoaga, J. 1987).

“Entre los descubrimientos más importantes del siglo XX se encuentra: La teoría y clasificación de las vitaminas, la separación de la vitamina A natural, el aislamiento de la vitamina C, el descubrimiento y fabricación de la insulina en escala comercial, así como también el descubrimiento de la tiamina, la producción de vitamina D, la composición química de la vitamina A, la fórmula de la tiamina, la producción de riboflavina, la vitamina K, la vitamina E, el estudio de la acción antipelagrosa del ácido nicotínico y la preparación sintética de la vitamina A”. (Olascoaga, J. 1987).

LA DIETA Y SU REALIZACIÓN
Como ya se mencionó anteriormente, la dieta es el conjunto de prácticas alimentarias a las que una persona debe someterse para llevar a cabo todas las funciones requeridas por el organismo y cumplir con las necesidades básicas del ser humano. Todo esto, depende de las características del mismo: sexo, edad, talla, estatura, etc.
Existen diversos tipos de dietas:
Ø  Cualitativas o cuantitativas: se refiere a porciones en específico de alimentos para una buena salud.
Ø  Terapéuticas: alimentos desfavorables para pacientes que padecen alguna enfermedad.
Ø  Progresivas: se refiere a las distintas etapas de evolución de la enfermedad y estas a su vez se dividen en dieta absoluta, liquidas, semilíquidas, blanda, fácil digestión y basal.



¿CÓMO REALIZAR UNA DIETA?
Es importante que los hábitos alimentarios se adquieran esencialmente durante la infancia, ya que es en ésta etapa el niño logra aprender y adaptarse a las conductas alimentarias de las personas que lo rodean, que sin duda alguna le son favorables si éstas son apropiadas.
Al incluir una dieta se debe de tomar en cuenta diferentes aspectos  relacionados con la persona, uno de ellos es que el individuo probablemente va a tener un cambio brusco en su alimentación, afectándolo tanto psicológica como físicamente. Por esta razón es conveniente conocer bien a la persona, saber que es lo que come, cómo y dónde lo hace, para así poder determinar de qué manera introducir alimentos que le sean benéficos a su organismo.
Es fundamental estar al tanto de una amplia información acerca de la persona, además de que debemos tomar en cuenta que al realizar una dieta no es del todo conveniente prohibir el consumo de algunos alimentos.
El experto se debe de dirigir a la persona como “desfavorables  o inadecuados”, ya que pueden abusar de otros alimentos que si le son permitidos en mayor proporción o en exceso, les ocasionarán daños en su salud.
Principales factores para realizar una dieta.
Las dietas deben cubrir forzosamente las necesidades nutritivas del ser humano, por eso es necesario proponerle una lista de alimentos que puede o no consumir, de esta forma se orientará al paciente, con base a la distribución de los alimentos, la higiene y el bienestar del paciente a pesar de las limitaciones que requiera su dieta.
Para esto se debe efectuar un interrogatorio alimentario, que consiste en una serie de preguntas realizadas al paciente de acuerdo a su forma de alimentarse. Para realizarlo debe existir un ambiente de confianza, nutriólogo- paciente, para poder ayudarlo y encontrar soluciones a sus problemas de salud, es decir, una acción que se basa en la confianza, significa el creer en algo o alguien para obtener un resultado. Se necesita tiempo, un ambiente adecuado y una comunicación positiva.
El interrogatorio alimentario nos permite conocer diferentes aspectos:
  El nivel calórico o la energía que el paciente ingiere diariamente.
  El tipo de alimentos que consume diariamente o de vez en cuando.
  Aporte de vitaminas, agua y minerales.
  El consumo de alguna sustancia adictiva (alcohol, drogas, cigarro), y si lo consume, cuántas veces al día.
  El ritmo alimentario, es decir,  cuántas veces come al día, si hay raciones intermedias, etc.
  El modo alimentario, es decir, en familia, en algún establecimiento de comida rápida o en su trabajo.
  El valor que la persona le dé a la comida.
Además los especialistas en nutrición deben tener conocimiento de los siguientes aspectos como: la edad, el sexo, historial clínico, el peso y la condición física del paciente. Y se deben enfocar acerca de si es alérgico a algún alimento o es intolerable, así como también qué tipo de alimento es el que consume diariamente (salado o dulce) para no causar un desequilibrio y respaldar la información acerca de los grupos de alimentos que consume con el plato del bien comer. También es importante conocer el horario de las comidas  y entre ellas.
El interrogatorio lo debe realizar particularmente un especialista y formular sus preguntas de manera específica o simplemente dejar que el paciente se exprese si es conveniente.
Es de gran importancia dar seguimiento de manera correcta a la dieta planteada, de lo contrario, la probabilidad de que sea negativa es mucho mayor.
Los factores de motivación que influyen en la evaluación de una dieta son: recordatorio de 24 horas, la curva de peso, los análisis clínicos y dossiers médicos (formularios electrónicos).
CONCLUSIÓN
Como ya sabemos es importante conocer qué tipo de alimentos integramos en nuestra dieta, involucrando a su vez aspectos de origen biológico, económico y social de cada persona, para que de esta manera el individuo ejerza y cumpla  con sus actividades diarias y transmita así mismo todo aquello logrado como ser humano a la sociedad de forma íntegra y armónica.
Cabe mencionar, si el objetivo principal de la persona es bajar de peso, es importante calcar que lo más recomendable es consultar a un nutriólogo o dietista, ya que éstos te podrán orientar y plantear, de acuerdo a tu género: hombre o mujer, edad: etapa de vida en la que te encuentres,  talla, estatura, etc., una dieta específica que deberás llevar a cabo durante un cierto periodo de manera puntual, para así conseguir el objetivo deseado. De igual manera, para personas que estén en tratamiento, se considera que sean vigilados por un especialista en el área de la salud nutricional, como los ya mencionados anteriormente.

BIBLIOGRAFÍA
  • Cervera, P., Clapés, J., & Rigolfas, R. (2004). Alimentación y dietoterapia: (nutrición aplicada en la salud y la enfermedad) (4a ed.). Madrid: McGraw-Hill Interamericana.
  • Olascoaga, J. (1987). Nutrición normal (7. ed.). México, D.F.: F. Méndez Cervantes.
  • Casanueva, E. (2001). Nutriología médica (2. ed.). México: Fundación Mexicana para la Salud .
  • Hernández, R. I. (2005). Nutrición y salud (2a ed.). Mexico, D.F.: Editorial el Manual Moderno.